Buena dosis de toreo.
El domingo 22 de julio se celebraba la última cita que Badajoz tenían con su fin de semana taurino, fuera del fin de semana contamos también con la clase práctica que impartirá la Escuela Taurina de la Diputación de Badajoz en el coso de Pardaleras el próximo día 24 a las 23:30. Dentro del fin de semana se contaba con una novillada con tres de los novilleros punteros de Extremadura, los pacenses Sergio Sánchez, Sergio Domínguez «El Mella» y Tomás Bastos lidiarían reses de la ganadería de La Purísima para poner el cierre al fin de semana taurino de las ferias de Badajoz.
Valor, entrega, coraje y toreo por parte de los tres novilleros, ninguno de los tres comparecientes se quedó atrás en ningún momento de la tarde y hay que reconocer que todos estuvieron muy toreros y ofreciendo buenas dosis de toreo tanto con el percal como con la franela. Es más, creo que cabe hacer una recriminación y en esta ocasión va para el público asistente, hubo momentos en que los novilleros se entregaban toreando y arriesgando y la frialdad del público era más que patente, hasta el punto de que más de una tanda de cada uno de los novilleros debió ser reconocida por parte del público con un poquito más de calor, no podemos ser más papistas que el papa a la hora de medir a los novilleros, máxime cuando en otras ocasiones hay primeras figuras que dejan mucho que desear durante la lidia y aún así se les aplaude como si estuvieran haciendo la faena del año, cuidemos a nuestros chicos señores, vamos a ser un poco más comedidos a la hora de exigir y medir a los novilleros.
Sergio Sánchez abría plaza y en su primero realizo un muy buen toreo tanto con el capote como con la muleta, recibió a su primer novillo a portagayola, siguiendo con un saludo capotero, bien ejecutado y jugando excelentemente los brazos en cada uno de los lances que ejecutaba con el percal, un buen tercio de varas y un buen tercio de banderillas daban paso a la faena con la muleta. Sánchez conseguía encelar al de La Purísima detrás de los vuelos de su muleta, tandas rotundas, de toreo asentado y firme que aunque costó, hizo que el público terminase reconociendo el esfuerzo del pacense delante de la cara del toro. En la cabeza de todos los presentes estaba el mismo pensamiento «Si lo hace bien con la espada, dos orejas», pero el destino es caprichoso y a pesar de que Sergio puso todo su empeño en lidiar perfectamente a un toro que brindó a un familiar que se encontraba en la grada no pudo rematar la faena con el buen uso de los aceros y perdiendo los trofeos, tras cuatro pinchazos consiguió una buena estocada que hizo rodar al de La Purísima.
En el segundo de su lote volvía a irse a la puerta de chiqueros y a echar rodilla a tierra para recibir al de La Purísima con una larga cambiada y consiguiendo fijar al novillo en el capote para volver a darle otra larga volviendo a echar rodilla a tierra para cerrar el saludo capotero. Justo el encuentro con el caballo y tercio de banderillas sin nada destacable, a la hora de iniciar la faena con la muleta ya se podía apreciar que el novillo no iba a presentar toda la guerra que en un inicio se esperaba, poco a poco Sergio conseguía someterlo y ganarle terreno hasta acabar metido entre los pitones del novillo. En el manejo con los aceros el pacense estuvo acertado en esta ocasión, una buena estocada entera y bien colocada dio al traste con el novillo al que desorejó por completo, consiguiendo así salir por la puerta grande de pardaleras.
El Mella era el segundo en liza y a pesar de torear mermado de facultades, ya que venía con una fractura en un pie provocada por un percance que sufrió el día anterior toreando, ofrecía un buen recibimiento con el capote y dejaba patente que El Mella venía a por todas y que no se iba a dejar ganar la pelea así como así. Tras colocar al novillo, recibió un medido castigo en varas y El Mella realizaba un vistoso quite por lopecinas, un tercio de banderillas bien ejecutado dio pase a la faena con la muleta, donde El Mella seguía demostrando su compromiso, unos inicios con unos estatuarios cerca de las tablas hizo que el novillo apretara para adentro y terminó por arrollarlo dando el susto de la tarde, ya que todo el mundo pensaba que la cosa había sido más severa de lo que a posteriori se vio. Volvió a la cara del toro y continuó con la faena, faena de toreo rotundo y serio, e incluso por momentos toreo mandón, ganando terreno al novillo en cada tanda y consintiéndole para lograr completar la faena. Mató recibiendo y a pesar de administrar una estocada entera fue necesario el empleo del verduguillo. Una oreja de justicia en su primero.
El Mella en su segundo también salió a por todas, un buen saludo capotero sacando el toro hacia afuera y volviendo a colocarse rodilla en tierra dejaba pensar en una faena de peso, hasta que, en el tercio de varas el animal hincó los cuernos en el suelo y dio un costalazo que lo dejó inservible para la lidia, devuelto a los corrales y sobrero al canto. Sobrero de la misma ganadería, con El Mella volviendo a las mismas con el capote, rodilla a tierra de nuevo y larga cambiada que se llevó el novillo, en el tercio de varas y banderillas nada que destacar, buen trabajo de los hombres de El Mella para dejar al novillo listo para la faena de muleta.
Volvía El Mella a iniciar su faena por arriba, sacando al toro para afuera y administrándole un par de tandas muy seria, poco a poco el animal se fue desfondando hasta que El Mella no pudo sacarle más, el novillo no permitió el lucimiento con la muleta y El Mella tuvo que entrar a matar para finiquitar la faena, pegado a tablas pincho y tras tres intentos consiguió una estocada que hizo rodar al novillo, oreja pedida con fuerza por el público con la que conseguía salir por la puerta grande junto a su compañero.
El tercero del cartel era Tomás Bastos, el luso también aparecía en el albero con ganas y con predisposición, pero el primero de su lote no es que le diera muchas opciones, un novillo de muy bonita estampa y más entipado de toda la tarde, un castaño claro que a todos nos daba la sensación de que iba a ser bastante mejor de lo que resultó. Un buen saludo capotero de Tomás, unos buenos lances jugando muy bien los brazos y componiendo la figura de muy buena manera daban paso a un tercio de varas y banderillas que no hacían más que confirmar lo que nos temíamos viendo lo que habíamos visto, el animal carente de fondo apenas le dio oportunidad a Tomás para el lucimiento con la muleta, el novillo con más apariencia de la tarde fue el novillo que menos fondo tuvo.
Tres intentos con la tizona y a la tercera ocasión consiguió una estocada que no fue suficiente para hacer doblar al toro teniendo que utilizar el verduguillo para atronar al novillo. Ovación por parte del público para reconocer el esfuerzo y la entrega del novillero luso.
El segundo del lote de Tomás también era recibido a portagayola, donde el toro al encuentro con el novillero lo desarmó llevándose el capote por delante. Un tercio de varas y de banderillas sin nada que destacar dio paso al último tercio donde Tomás trató de poner toda la carne en el asador administrando algunas tandas rotundas y muy serias pero insuficiente para hacer que la faena cogiera altura. A la hora de cerrar la faena con la espada, Tomás pincho en lo alto y al segundo intento dejó una estocada completa pero perpendicular, suficiente parar hacer rodar al novillo y que la gente le reconociese el esfuerzo de la tarde con un oreja.

En definitiva, una muy entretenida tarde que dio su buen juego, sobre todo por parte de los chicos que en ningún momento dudaron en poner toda la carne en el asador. Desde aquí hacerles llegar la enhorabuena a los tres por la tarde que nos ofrecieron y desearles que en sus próximas comparecencias el público si que les reconozca desde un principio lo que hacen en el ruedo.
Extremadura sigue siendo cuna de grandes toreros y cuna del relevo generacional de gran parte del escalafón taurino.
