20 años de alternativa.
20 años de alternativa de Miguel Ángel Perera se conmemoraban en la corrida de toros que se celebró en Villafranca de los Barros con un interesante cartel formado por Miguel Ángel Perera, Daniel Luque y Pablo Aguado, con toros del El Vellosino.
Con algo de retraso comenzaba el festejo, ya que a pesar de amanecer un día encapotado, nuboso y algo fresco, la tarde se presento con un calor de justicia que hacía necesario regar el ruedo para aplacar la sequedad del terreno y evitar el levantamiento de polvo.
El primero toro de la tarde que correspondió en suerte al diestro de Puebla del Prior resultó ser un toro con muy poca presencia, con poca fuerza y desrrazado aunque con nobleza, buen saludo capotero de Perera dejando algunos momentos de mucho interés. Con la muleta Miguel Ángel Perera consiguió sacar a la luz un fondo del toro que muy pocos imaginaban que podía tener, aunque eso sí, con la poca fuerza que presentaba el toro, el toreo de Miguel Ángel debió ser muy cuidadoso y de mucho mimo, algunas tandas de naturales sobresalieron durante la lidia, el manejo de la muleta con la mano izquierda hizo que el público hiciera presente las primeras ovaciones de la tarde. Pinchazo y una gran estocada pusieron punto final a la lidia del primero, como resultado Miguel Ángel Perera paseó por el ruedo la primera oreja de la tarde.
Más de lo mismo en el primer toro de Daniel Luque y segundo de la tarde, toro con muy poca presencia y sin fuerza, aunque con una buena dosis de nobleza. Buen saludo capotero de Luque y un puyazo el diestro de Gerena comenzaba a torear con la muleta ofreciendo un toreo serio, muy vertical aunque sin poder ser exigente con el toro, la poca fuerza de el de El Vellosino hacía imposible que Daniel Luque pudiera conseguir un toreo con más exigencia aunque esta fuese de menos a más. Tres pinchazo y una buena estocada hacían que Luque perdiese los trofeos, recibiendo una fuerte ovación desde el tercio.
El tercero de la tarde que correspondía a Pablo Aguado, quizás el de menor presencia, un toro fino y bajo que no hacían justicia a la bravura que presentaba. Buen saludo capotero de Aguado, toreando con el capote por momentos como el sevillano sabe hacer y que levanta al público de su asiento. Un precioso quite por delantales en el tercio de varas dio paso al brindis a Miguel Ángel Perera. Despacio, templado y con mucha torería Pablo Aguado comenzaba el toreo de muleta, toreo clásico, del puro y con estética torera. El público ofreció varias ovaciones al diestro sevillano durante la templada lidia, lidia que culminaba con una estocada hasta la gamuza y efectiva, dando como resultado que el diestro paseara las dos orejas ganadas a pulso.
El cuarto de la tarde resultó ser un toro también de poca presencia pero bastante más fuerza y raza que los tres toros anteriores, saludo capotero muy justito y sin exigencias por parte del matador, puyazo de señalamiento y quite por gaoneras del extremeño. Brindis al público en el ultimo de su lote y buen toreo de muleta, toreo exigente, poderoso, toreo clásico de Migue Ángel y al que nos tiene acostumbrados. El de Puebla del Prior apretó al toro por ambos pitones de manera contundente y terminando de construir la faena en los medios de la plaza. Perera finalizó la faena con una estocada completa aunque su eficacia no fue instantánea, tardó el toro en doblar y eso hizo que aparecieran algunos pitos en los tendidos, tras dos avisos, dos orejas para cerrar su actuación en la tarde.
De mayor presencia era el segundo de Daniel Luque y quinto de la tarde, con mayor peso y altura, breve saludo capotero por parte de Luque y dos puyazos recibió el de El Vellosino. Tras los puyazos Luque conseguía construir una faena de muleta muy trabajada, prácticamente todos los muletazos se los arrancó al toro, la poca codicia y poca bravura del toro hacía que Luque se tuviera que emplear a fondo para que la faena resultara meritoria y fructífera. Un pinchazo y una estocada entera y bien colocada daban como resultado el reconocimiento al esfuerzo del torero consiguiendo las dos orejas de este quinto de la tarde.
Pablo Aguado cerraba plaza con el sexto, otro toro bien presentado y de bonita estampa y que permitía obtener lucimiento con cuentagotas. Tras el puyazo, Aguado realizó un quite por chicuelinas que resultaba de los mejorcito de la tarde con el capote, la faena de muleta, trabajada, por ambos pitones, con mucha lentitud y muy bien colocado, toreando con mucho temple y muchísima estética. Otra vez pinchazo y estocada entera que permitía desorejar al sexto de la tarde.
Puerta grande para los tres toreros, bien trabajada y ganada a pulso con toros muy dispares y algunos de ellos de muy escasa presencia, consiguiendo sacar de ellos lo que gran parte del público no esperaba y que como resultado dio una buena tarde de toros que quizás tuvo un punto de triunfalismo.
