Si señores, vamos a hablar de los trabajos en las corridas de toros y su respeto.
A raíz de la reflexión que un buen amigo mío realizaba hace un par de días en referencia a los emolumentos de los profesionales en una corrida de toros, lo he estado analizando y no le falta ni una pizca de razón.
En dicha reflexión, este buen amigo mío argumentaba sin falta de razón que este año en una de las venideras corridas que se celebrarán en Extremadura no desempeñará las funciones que habitualmente ha desempeñado, y todo por pedir a quien organiza la corrida de toros una retribución justa de acuerdo con el trabajo realizado.
La gente en general está muy mal acostumbrada, cuando los trabajos se realizan de manera gratuita jamás existe ni el más mínimo problema, pero cuando los profesionales piden que su trabajo sea reconocido, respetado y recompensado acorde a la actividad realizada, ¡amigo mío! La cosa cambia ostensiblemente, y ya quien hasta ahora había sido un buen profesional comienza a no ser necesario, se deja de contar con ese profesional y se busca quien siga haciendo el trabajo sin tener que arriar un duro sobre la mesa.
No es justo, no es justo ni de recibo que en un evento donde por pequeño que sea ese evento se ponen encima de la mesa muchos miles de euros, y si hablamos de que en el evento se organice con personas de renombre el dispendio puede ascender por encima de la centena de miles de euros se trate de racanear el sueldo de quien va a arrimar el hombro y a trabajar. Ya no se trata de el sueldo vaya a ser de centenas de euros, que nunca lo son, si no de respeto, respeto por quien desempeña un trabajo y se le reconoce su trabajo con algo más que con una palmadita en el hombro (que muchas veces ni si quiera se da).
Areneros, mulilleros, monosabios, alguaciles, carpinteros, torileros, etc, etc, etc… deben de recibir su salario, ¿Cuánto de salario?, lo que esté establecido regulado por ley, ni más ni menos. Por suerte hay infinidad de sitios donde todos estos profesionales reciben lo que le corresponde sin el más mínimo problema, pero otras por desgracia, quien maneja miles de euros se “envila” en unos cientos de euros que dejar de pagar.
Hay que reconocer y respetar los trabajos, ni hay que ensalzarlos como si fuesen algo excepcional ni hay que faltarle el respeto pretendiendo que quien realiza un trabajo lo realice gratis.
Y ojo, y aquí quizás tire piedras contra nuestro propio tejado, en ciertos trabajos que se ven en las plazas de toros y que no dependen de la organización, ni del empresario parte de la culpa la tenemos nosotros mismos, si, nosotros, los que muchas veces estamos en los callejones de la plaza como prensa gráfica que se le dice ahora (vamos, fotógrafos de toda la vida), aunque la cosa está “tiesa” y parezca mentira hay quien todavía pone el pan y la sopa de su familia sobre la mesa realizando fotografías y aunque sea triste es otro de los trabajos menos reconocidos y valorados que puede haber.
Hay que tener en cuenta que sobre todo en Extremadura, tenemos un personaje que se pasea por los callejones como si fuese alguien omnipotente, tratando de desprender un aura de superioridad con respecto a los demás y en donde ella se hace notar más que los demás si o si, gran parte de ese problema afecta directamente a quienes están en un callejón tratando de poner en valor su trabajo, este ser de luz que ronda nuestros callejones en infinidad de ocasiones realiza gratis su trabajo fotográfico, y eso no es de recibo, la gente se acostumbra rápida y fácilmente a lo gratis y no son pocos quienes se acercan a las tablas a preguntar si “tienes fotos buenas para mandarle”, pero amigo Sancho, con la iglesia hemos topado, cuando le pones precios a las fotos, esas fotos dejan de ser tan buenas y ya no las quieren. ¡Que cosas tiene la vida!.
¡Respeto señores!, respeto a quien se juega el dinero de su casa organizando un evento y no sabe si le va a salir bien o mal, respeto a quien se juega la vida delante de unos pitones, respeto a quien adecenta el ruedo, respeto a quien representa la autoridad en el ruedo, respeto a quien abre la puerta de toriles, respeto a quien hace sonar los clarines y timbales, respeto, respeto, respeto… ¿y como se respeta a cada uno?, reconociendo el trabajo con el salario justo que debe percibir.
Y si señores, respeto, respeto a quien realiza las fotos desde el callejón, respeto a quien realiza las crónicas de lo que ve en una tarde de toros, respeto a quien graba en video el evento para que pueda ser visto una y mil veces… ¿Y como se respeta a esto señores también?, de la misma manera que a los otros, no pidiendo que su trabajo sea gratis, ni más ni menos.
Tenemos la suerte de vivir en el país que es la cuna de una de las cosas más maravillosas del mundo, la tauromaquia, el toro y el toreo, y eso hay que cuidarlo, disfrutemos de lo que muchos países no podrán disfrutar jamás, respetémoslo, y eso se hace respetando a todos los que directa e indirectamente participan en cada tarde de toros.
