Puerta grade para Diego Ventura y Guillermo Hermoso de Mendoza.
Con menos de media plaza cubierta por el público se celebró esta tarde el festejo de la feria de San Juan de Badajoz donde se han lidiado reses de Romão Tenorio para los rejoneadores Rui Fernández, Diego Ventura y Guillermo Hermoso de Mendoza.
Reses de buena presentación para una plaza como el coso de Pardaleras, habría que apuntar que un par de toros presentaban un exceso de peso más que evidente y que por ende provocaba que los animales tuviesen menos duración de la esperada.
Pasadas las nueve y media de la noche se abría la puerta de toriles para que apareciese en el ruedo el primero toro del lote del caballero luso Rui Fernández, un toro que presentaba 588 kilos y que aparecía sin exceso de brío. Rui conseguía detener la carrera del toro y pararlo cerca de la querencia, donde el animal apuntaba se encontraba más cómodo, el primero rejón de castigo tuvo una colocación defectuosa y fue recriminado por parte de la grada.
La faena continuaba con el tercio de banderilla donde tampoco hubo transmisión y donde el rejoneador luso no conseguía llegar al tendido.
Antes del ultimo tercio de la faena actuaron los forcados amadores de Coruche, quienes consiguieron realizar la pega con el toro a la tercera intentona, toda una demostración de fuerza y valor por parte de este grupo de toreros portugueses.
La recta final de la faena del primero de la tarde fue insulsa y sin aliciente, un rejón de muerte mal colocado tenía como resultado que Rui tuviera que utilizar el estoque de cruceta para atronar a su primer toro.
El segundo del lote de Rui Fernández aparecía en el ruedo con más fuerza que el primero de su lote, 603 kilos dio en la báscula este toro negro y buena estampa. Fueron necesarios dos rejones de castigo para que el toro terminase de centrarse en el caballo y para que quisiera encelarse con él.
Este tercio de banderillas resultó más lucido y ovacionado, ofreciendo los mejores momentos de toreo del rejoneador luso, faena de entrega y tesón aunque sin llegar a romper plenamente en el público.
Tras errar dos veces con el rejón de muerte logró colocar un rejón de mucha eficacia y que hacía rodar al toro, una justa oreja fue la recompensa al final de la faena.
Por su parte Diego Ventura recibía al primero de su lote y segundo de la tarde, un toro de 619 kilos al que Diego paraba vistosamente nada más salir de toriles. Dos rejones de castigo fueron los que recetó Diego al de Romão Tenorio con los que lo ahormó y templó su embestida.
Tercio de banderilla vistoso y de mucho oficio colocando al caballo en las cercanías del toro y haciendo que se embebiese con la grupa del caballo, consiguiendo así que el público disfrutase con lo que sucedía en el ruedo.
De nuevo fue el turno de los forcado amadores, en esta ocasión de Moita, realizando de nuevo una vistosa pega y demostrando la maestría y habilidad que hay que tener para conseguir realizar la pega correctamente.
El ultimo tercio de la faena también resulto ejecutado con mucho oficio y mucha profesionalidad por parte del rejoneador lisboeta, un rejonazo perfectamente colocado y de gran eficacia daba con el toro en el ruedo para conseguir las dos primeras orejas de la tarde.
El segundo del lote de Diego Ventura y quinto de la tarde resultó ser un toro de 547 kilos, salió al ruedo sin mostrar fijeza y sin emplearse. Diego colocó dos rejones de castigo bien situados demostrando su buen oficio. Un muy buen tercio de banderillas hacía demostrar al respetable desde la grada, temple y mando demostraba Diego en la lidia del toro para conseguir un tercio perfectamente ejecutado. Terminaba la faena con un rejón de castigo con muy buena colocación y con un resultado más que efectivo. De nuevo el público pedía con fuerza las dos orejas que terminó por conceder el presidente, hubo petición de rabo por un buen numero de aficionado, aunque el presidente no consideró suficiente la petición para conceder el tercer trofeo.
El primer toro del lote de Guillermo Hermoso de Mendoza resultó ser un toro de 563 kilos que también salió al ruedo sin exceso de fijeza. En los primeros encuentros Guillermo aplicó dos rejones de castigo de colocación dispar, uno perfectamente colocado y el otro bastante trasero. Tercio de banderilla muy vistoso por parte del joven rejoneador con el que hacía vibrar al respetable, Hermoso de Mendoza toreó con el caballo dejando llegar al toro hasta la grupa, en ocasiones en exceso.
Como correspondía, de nuevo aparecieron en el ruedo los forcados para realizar una vez más las vistosas pegas que con tanto valor y maestría realizan, recibieron el reconocimiento por parte del público como era merecido.
En el tramo final de la faena el toro se vino a menos y busco la cercanía de las tablas donde Guillermo tuvo que ingeniárselas para poder entrar a matar con el rejón de muerte y conseguir colocarlo correctamente para hacer rodar al primero de su lote y recibir una oreja como trofeo y cierre a su primera faena de la tarde.
El ultimo toro de la tarde y segundo del lote del rejoneador navarro fue un toro de 566 kilos que salía al ruedo con la misma condición de sus hermanos de camada, falta de fijeza y sin apenas emplearse. Con los rejones de castigo de nuevo volvía a dejar dos bien colocados y efectivos, consiguiendo que el toro los encajase sin una merma excesiva. De nuevo en el tercio de banderillas el rejoneador dejaba llegar en exceso al de Romão Tenorio, consiguiendo que el público se lo reconociera desde la grada, lucimiento y buen toreo dejó en este tercio Hermoso de Mendoza. Cerró la tarde colocando un certero rejón de muerte que le hacía conseguir otra oreja y así abrir junto con Diego Ventura la puerta grande del coso de Pardaleras.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Badajoz. Festejo de rejones. Primera de la Feria de San Juan 2026.
Asistencia: Algo menos de media plaza.
Toros de Romão Tenorio.
Rui Fernandes, silencio y oreja
Diego Ventura, dos orejas y dos orejas
Guillermo Hermoso de Mendoza, oreja y dos orejas
